miércoles, 13 de abril de 2022

Trilce (Talee)/ Lorenzo Mari (trad. y ed.), Guiliano Mesa (Intr.)

D’altra parte, la possibilità di una lettura indigenista dell’opera di Vallejo, e quindi anche di Trilce, permane, in ogni caso, all’interno di una corrente piuttosto florida di studi vallejiani, inaugurata da un saggio di Phyllis Rodríguez-Peralta[19] e che ha recentemente trovato nuova linfa nelle ricerche di Pedro Granados Agüero[20]. Non si tratta soltanto, come già avvertiva, tra gli altri, Roberto Paoli, di rintracciare uno «spirito indio» che per Vallejo costituisce «prima il suo mito e poi il suo ideale»[21]; si può anche provare a delineare con maggiore precisione l’alto grado di sincretismo di tale mitologia, e poi di tale ideale – a partire, ad esempio, dalle frequenti occorrenze, in Trilce, del «sole»/«Sole»/«sol», in un continuum che va dall’evocazione dell’elemento naturale alla rappresentazione della divinità (cristologica e al tempo stesso legata alla mitologia indigena post-ispanica di Inkarri[22]), per finire con la degradazione tipicamente modernista data dall’omonimia del Sole/sol con la valuta corrente, allora come oggi, in Perù. [ Por otro lado, la posibilidad de una lectura indigenista de la obra de Vallejo, y por tanto también de Trilce, queda, en todo caso, dentro de una corriente bastante pujante de estudios vallejianos, inaugurada por un ensayo de Phyllis Rodríguez-Peralta y que ha encontrado recientemente nueva vida en las investigaciones de Pedro Granados Agüero. No se trata sólo, como ya advertía entre otros Roberto Paoli, de rastrear un “espíritu indio” que para Vallejo constituye “primero su mito y luego su ideal”; también se puede intentar delinear con mayor precisión el alto grado de sincretismo de esta mitología, y luego de este ideal – a partir, por ejemplo, de las frecuentes apariciones, en Trilce, de “sole” / “Sole” / “sol”, en un continuum que va desde la evocación del elemento natural hasta la representación de la divinidad (cristológica y a la vez ligada a la mitología indígena poshispánica de Inkarri), terminando con la degradación típicamente modernista dada por la homonimia de el Sol/sol con la moneda actual, entonces como ahora, en el Perú.] https://www.leparoleelecose.it/?p=42390 Lorenzo Mari vive e lavora a Bologna. Ha pubblicato alcuni libri di poesia – tra i quali Querencia (Oèdipus, 2019) e la plaquette Tarsia/Coro (Zacinto, 2021) – e alcuni saggi, tra i quali Il taccuino dell’intellettuale. Disegno e narrazione nell’opera di John Berger (Mimesis, 2020). Traduce dallo spagnolo e dall’inglese. Sta lavorando a una traduzione italiana di Trilce di César Vallejo per Argo Libri. Per la stessa casa editrice ha recentemente curato l’introduzione di Deserto (2021), saggio anarco-ecologista di autore anonimo. Collabora con le riviste online Argo, PULP Libri e Fata Morgana Web. Giualiano Mesa (Salvaterra, RE, 1957 – Roma, 2011) ha publicado los siguientes libros de poesía: Schedario (Torino, Geiger, 1978), Poesie per un romanzo d’avventura e altre poesie (in Il sesto poeta, Milano, Spirali, 1982), Il loro scritti (Roma, Quasar, 1992), Improvviso e dopo (Verona, Anterem, premio L. Montano, 1997) e QuattroQuaderni (Genova, Zona, 2000). Y fue promotor del proyecto ákusma. Forme della poesía contemporanea (Fossombrone, Matauro, 2000).

domingo, 10 de abril de 2022

Trilcescenas: I/LXXVII

“Trilcescenas: I/LXXVII” explica, puntualmente, los poemas-escenas de Trilce e identifica sus imágenes protagónicas. Recrea el esquema, retablo o puesta en escena general del poemario. Nos quedamos con esta última frase (“puesta en escena general”) porque, aunque cada uno de los LXXVII textos de Trilce configure un evento o acontecimiento independiente, el entramado de sus imágenes no es autónomo. Es decir, estas últimas tejen una red de afinidades --solidaridades, complementaciones, inversiones-- e incluso honran entre aquéllas una jerarquía según sea su relevancia temática o conceptual respecto a todo el libro. Este será el caso de Trilce I, cuya trama y actores inmersos en ella, y no solamente por constituir el cuadro liminar, tendrá un singularísimo relieve en todo el conjunto del poemario. Sin embargo, debemos adelantar, y tal como sucede con los pares binarios de cada una de las escenas “cerebro” que se trocan en andróginos en el primer capítulo, “Trilce/Teatro: guión, personajes y público”, que con Trilce I no existe excepción; es decir, también esta escena se tornará complementaria y se metamorfoseará en relación a otras. Lo específico de nuestro segundo capítulo, “Trilcescenas”, consistirá en incluir los poemas de Trilce no aparecidos en el primero, un total de 37: VI, VIII, X, XII, XV, XVI, XVII, XVIII, XXIII, XXV, XXVIII, XXX, XXXIII, XXXIV, XXXV, XXXVI, XXXVII, XL, XLI, XLIII, XLIV, XLVI, XLVII, XLIX, L, LI, LVII, LIX, LXII, LXIV, LXV, LXVI, LXXII, LXXIII, LXXIV, LXXV y LXXVI. Los cuales se estudiarán aquí de modo secuencial tanto como organizados por campos semánticos; a partir de una nueva visita a Trilce LXI (“¿Y este duelo que enmarca la portada?”), a modo de gozne entre la actual y la primera parte ya publicada. Aunque siempre debamos empezar por la historia (Claude Lévi-Strauss), a nuestro trabajo lo activa la necesidad de constituir una alternativa a los acercamientos historicistas (biográficos, políticos, psicologistas) o multiculturalistas (étnicos, folklóricos, de género) sobre el tema Vallejo y, en este caso en particular, sobre Trilce. Asimismo, junto con el historicismo y el multiculturalismo, nuestra investigación se propone hacer el pare a la noria de lo “experimental”, sonsonete ---tornado ya acrítico-- sobre el carácter innovador del lenguaje o enjundia “vanguardista” de la obra de César Vallejo. Hacia estas epistemologías, no sólo metodologías, se imantaron y se imantan hasta el día de hoy la inmensa mayoría de los trabajos sobre el poeta peruano. Nuestro estudio pretende, más bien, hacer emerger desde dentro del poemario de 1922 su mediación multinaturalista específica (Eduardo Viveiros de Castro) overseas, la magia de su “giro ontológico” (Nuevo Realismo). En lo fundamental, Trilce implica, tal como con los textos del Barroco o del Modernismo, una experiencia de lectura extraordinariamente compleja; aunque, a diferencia de lo que reclaman estos dos últimos estilos, aquélla no tiene como objetivo fundamental apelar sólo a un intelecto sotil o erudito. Leer Trilce apela al performance del lector y desea formar comunidad con él (ayllu); es decir, a que éste se constituya en parte activa (“fermento” vivo) --y no sólo testifique restos o “fragmentos” (vanguardia histórica)-- del cuerpo del Sol o del Inca omnipresentes en este poemario (Granados 2014). La “dificultad” de leer Trilce no estriba únicamente en su intertextualidad (Humanidades concebidas en tanto “libros”) ni sólo en su especificidad cultural (Humanidades entendidas en tanto “pueblos”). Tampoco, dicha “dificultad”, recae en la aleatoriedad o arbitrariedad de sus construcciones/deconstrucciones (noción de las Humanidades entendidas como “narrativas” o “prosopopeya”); ni, por último, aunque esto sea decisivo aquí, aquélla estriba en lo bien o mal entrenados que estemos para ensayar una lectura desde una noción de las Humanidades en tanto simetría (multinaturalsimo o posthumanismo) (Granados 2020). Leer Trilce, y toda la obra de César Vallejo, requiere una lectura conjunta --de oscilante entrada y salida-- desde cada una de aquellas cuatro nociones distintas y soberanas de las Humanidades. Por lo tanto, aunque Trilce privilegie una perspectiva posantropocéntrica, no se excluye a ninguna de las otras tres nociones antropocéntricas; por el contrario, Trilce incluye o aglutina productivamente a todas ellas. Obvio, este tipo de lectura requiere, como todo aquello que vale la pena, algún ejercicio inicial; sin embargo, más bien pronto que tarde, se ampliará nuestro modo de mirar o leer, juntos, al texto y no menos a nosotros mismos. Los procedimientos --tanto teóricos como operativos-- empleados en “Trilcescenas: I/LXXVII” se remiten a varios de nuestros trabajos anteriores, entre ellos: tesis de Bachiller en Humanidades para la PUC del Perú (1987), “Estancias, síntesis de imágenes aéreas en la poesía de Javier Sologuren (1944-1960)”; tesis de PhD para Boston University, “Poéticas y utopías en la poesía de César Vallejo” (2003); “Trilce: muletilla del canto y adorno del baile de jarana” (2007); Trilce: húmeros para bailar (Lima: VASINFIN, 2014); Trilce/Teatro: guión, personajes y público (Aracaju, Brasil: ABH, 2017), ensayo ganador del “Prêmio Mario González” de la Associação Brasileira de Hispanistas, y del cual el presente libro es de algún modo su continuación y complemento; y, por lo menos, dos artículos muy recientes, “Humanidades”, Uwa'Kürü: dicionário analítico (Rio Branco, Brasil: Nepan, 2020) y Trilce: “El sujeto del acto” (Revista Circuladô, Casa das Rosas, São Paulo, 2021). Libro a publicarse este mismo año 2022, el del centenario de Trilce y el de los 130 cumpleaños de César Vallejo.

lunes, 4 de abril de 2022

“Trilce y la poesía argentina” (PROYECTOS DE VASINFIN)

Fervor de Trilce Se plantea conmemorar Trilce, de César Vallejo, cuyo centenario se cumple en 1922; en vinculación al poemario Fervor de Buenos Aires, cuyo centenario es el año siguiente (1923). A través de ahondar en un ensayo que ya publicáramos, “El diálogo Borges-Vallejo: un silencio elocuente” (Variaciones Borges: revista del Centro de Estudios y Documentación Jorge Luis Borges, Nº. 23, 2007, 183-206)[1]; en el cual levantamos, a modo de hacer visibles planos yuxtapuestos en una curaduría, una serie de correspondencias –la mayoría no explícitas ni obvias– entre las poesías del argentino y el peruano. Homenaje muy significativo, finalmente, para toda la poesía de la región en cuanto no sólo constituiría una efemérides más; sino, ante todo, ventilar un renovado entronque crítico y creativo entre ambas figuras. El meollo de la propuesta estriba en considerar que tanto Trilce como Fervor de Buenos Aires responden a un mito inscrito en el paisaje o perspectiva post-antropocéntrica. Ni utopía ni distopía; y sí, post-antropocentrismo. Luego del predominante y artificioso escenario modernista –los años 20 del siglo pasado– la poesía latinoamericana recuperó el paisaje. Aunque no de un modo costumbrista, como en principio pareciera, ni romántico (no es fervor por, sino fervor de…); sino, literalmente, fundiendo lo humano en el paisaje. En otras palabras, considerando la complejidad del paisaje en tanto un soporte más adecuado para lo humano. Entre esto último, la epifanía, el mito o, no menos, lo que los filósofos del Nuevo Realismo (Meillassoux, Bennet, Gabriel, Ferraris, etc.) advierten como “giro ontológico” y un antropólogo como Eduardo Viveiros de Castro denomina “mediación conceptual” o “multinaturalismo”. Trilce (1922) y la poesía argentina de 2022 Intentamos poner al día o retomar aquí el estudio sobre las relaciones que, en el contexto de la poesía de los países de nuestra región, han establecido el Perú y la Argentina; en particular, aquéllas que podemos percibir en los años más recientes. Es decir, la poesía argentina culta o letrada, en libro o en plaquette, cuyos representantes, de seguro muy jóvenes, publican desde comienzos de este milenio y próximos al centenario de Trilce. En específico, buscamos entender mejor algunas ideas que sobre la poesía argentina última se han ido esgrimiendo en el mundo académico; como, por ejemplo, aquéllas que defiende Anahí Mallol[2]: Al leer la poesía argentina reciente uno queda, en cierto sentido, devastado, porque los textos de la poesía argentina contemporánea son inteligentes y a la vez indigentes (dan cuenta de una mirada que comprende y entiende y no organiza porque no hay nada que organizar, sino sólo dar cuenta de un derrumbe que no es un apocalipsis propiamente dicho; hablan de un final que ha estado aquí desde el inicio mismo, sólo que ahora se acelera por la inacción del que no le encuentra sentido a nada) Sobre todo porque, desde nuestra perspectiva, Vallejo se erige hoy por, y para toda nuestra región, en un extraordinario mediador cultural y conceptual[3] –multinatural (Eduardo Viveiros de Castro)– que quisiéramos cotejar mejor o hilar más fino para el caso de la poesía rioplatense. Ya que no es exacto que Vallejo se refugiara en lo etnográfico (el pasado incaico o precolombino, la piedra, los andes) para intentar paliar o consolarse de la tragedia que constituía la Guerra Civil Española (Georgette de Vallejo y Stephen Hart dixit). No es la cultura un mero sucedáneo de la política. Muy por el contrario, Vallejo encontró –en realidad desde Los Heraldos negros y, sobre todo, en Trilce[4]— y nos acercó la cultura para entender y darle sentido a la política e incluso al desastre; incluso a la muerte propia (Clayton Eshleman). Es más, como buen amerindio, juntó el orden de la naturaleza al orden de la cultura (en el mito) e incorporó incluso la violencia a su pecho multinatural y a su poesía multidimensional. Aunque no únicamente de un modo llamémosle emotivo (romántico o surrealista, tipo Pablo Neruda), sino, sobre todo, en tanto mediación conceptual: trasatlántica e intergaláctica. [1] Ensayo que ha tenido, hace poco, una suerte de continuidad por parte de Andrés Ajens, “Borges y yo (II)”. Blog de Pedro Granados, 04/05/2020. http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2020/05/04/borgesyyoii-andres-ajens/ [2] “Algunas visones del vacío y la nada en la poesía argentina contemporánea”, Revista Laboratorio, 2017. http://revistalaboratorio.udp.cl/wp-content/uploads/2017/08/Anah%C3%AD-Mallol.pdf

sábado, 2 de abril de 2022

Vallejo, el provinciano

Vallejo que, estando en Europa, percibió su entorno como si no fuera él el migrante o el provinciano y sí, más bien, a tono con su vocación intergaláctica, un ciudadano del universo. César Vallejo, aquel provinciano de los “Cráneos de bronce” (título original de Trilce) y encandilado con el jirón de La Unión de la capital del Perú, escribió su poemario desde el Palais Concert (donde convergía, junto con Abraham Valdelomar, la intelectualidad peruana de la época). Es decir, en tanto amerindio originario de la serranía de Santiago de Chuco y un mundo alternativo al de la discriminadora costa, al dividido occidente y al de las apariencias del mundo tomadas como ciertas, desde aquel célebre café-cine-bar (construido por Gustave Eiffel) Vallejo sintió y pensó su patria y el universo. París constituiría, luego, básicamente un Palais Concert más grande. https://ventiladorliterario.com/f/perdro-granados-trilce-no-brasil-e-os-limites-da-megantropofagia

lunes, 28 de marzo de 2022

SEMINARIO “VALLEJO AMERINDIO”

 


Sumilla

Constituye un acercamiento a este tema desde su poesía, sus crónicas y su "teatro" (Trilce)

 

PROGRAMA DE REUNIONES SEMANALES

 

1era semana.

-Introducción.  César Vallejo: “Cuadrúpedo intensivo”

https://youtu.be/QKH8ioqf_bg

-Los heraldos negros.  César Vallejo: Humanidades del “Huaco”

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2021/09/15/cesar-vallejo-humanidades-del-huaco/

 

2da semana.

-Trilce/Teatro: guión, personajes y público

https://youtu.be/fBFgQmjwFRU

-Trilcescenas: I/LXXVII

Incluye los poemas no aparecidos en Trilce/Teatro: guión, personajes y público (2017).

-Trilce: el sujeto del acto

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2021/12/13/trilce-el-sujeto-del-acto/

 

3era semana

- Poesía peruana post-Vallejo: de los indigenismos a las opacidades

https://raco.cat/index.php/mitologias/article/view/v15-granados

- “Ciudad Trilce y ¿trilceanas ciudadanías?”

https://revistes.uab.cat/mitologias/article/view/v22-granados

-Trilce – Tacora: Retóricas sin nombre

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2021/11/06/trilce-tacora-retoricas-sin-nombre/

 

4ta semana

Crónicas de César Vallejo

-Periodismo y humanidades en César Vallejo

https://www.scielo.br/j/gal/a/fVC9qY6FThDTDDZjTxVkhqd/?format=pdf&lang=es

-“Y me quedé Vallejo ante Muchay”

El autor de Trilce atraviesa, entre 1924-1929, no sólo un trance de definición o ubicación político-ideológica, sino también, y de modo simultáneo, político-multinaturalista (Viveiros de Castro).  De esto da cuenta, por ejemplo, la crónica “Un atentado contra el regente Horty”; y su reescritura en otra crónica, casi idéntica, aunque con significativas omisiones: “Teoría de la reputación”.  Luego de un sumario recuento de las biografías sobre César Vallejo, y de un análisis detenido de aquellas crónicas, se propone una nueva plataforma teórica, multinaturalista, como base para las futuras biografías del famoso autor peruano.

 

PRESENCIAL U ONLINE 

 

Pedro Granados, PhD – VASINFIN

https://www.academia.edu/45310207/Gra-nados_CV_Breve

 

CONTACTO:

vasinfin@gmail.com

martes, 22 de marzo de 2022

"Perspectiva metacrítica de los estudios vallejianos en las últimas décadas (1985-2005)"/ Bernardo Massoia

 

Este aspecto, que sorpresivamente no se desarrolla de manera acabada en el libro de Paz Varías [Miguel (1989). Vallejo, formas ancestrales en su poesía.  Lima: Ed. Marimba], será recuperado luego por el estudioso peruano Pedro Granados en su obra Poéticas y utopías en la poesía de César Vallejo (2004). Analizando otro texto de Los Heraldos Negros titulado “Huaco”, Granados trae a cuenta aquél mito en su carácter de utopía solar que marca el regreso a una edad perdida en la tierra ancestral de Vallejo: (...) tanto el «Huaco» como la persona poética son «levadura» -‘causa o motivo o influjo’ (Diccionario de Lengua Española)- para que el «sol» aparezca o reaparezca. Si este último fuera el caso, y todo pareciera indicar que lo es (…), ambos serían «fermento» del Inkarry, del mito panandino del retorno al poder del Inca, hijo del Sol que yace por ahora vencido y enterrado (44).

Massoia, Bernardo (2013). "Perspectiva metacrítica de los estudios vallejianos en las últimas décadas (1985-2005)", en Patiño, Roxana y Calomarde, Nancy (eds.), Escrituras  Latinoamericanas: literatura, teoría y crítica en debate, Córdoba: Alción Editora.


miércoles, 16 de marzo de 2022

VALLEJO DESDE EL DESAYUNO

 


A propósito de recordar el  130 cumpleaños (16/03/1892) de César Vallejo 


VIDEO: Rosario Bartolini