viernes, 4 de diciembre de 2015

Fragmento de Fozy Lady (César Vallejo y Foz do Iguaçu)


Querido Juvenal:

Contra lo que señala la crítica canónica;  e incluso interesantes obras de  ficción -tan recientes como las bien documentadas y sugestivas novelas Monsieur Pain (1999) de Roberto Bolaño o Vallejo en los infiernos (2009) de Eduardo González Viaña-, creemos que la clave de Vallejo no es el dolor ni lo más decisivo fue el “infierno” que vivió durante cien días en la cárcel de Trujillo. Acaso sí, más bien, como otra constante, esa suerte de ninguneo y saboteo que sufrió su poesía por obra del poder pequeño primero (Santiago de Chuco, Trujillo, Lima); y luego, aunque a la larga sea el mismo poder, por el inmenso y transnacional del fascismo que en la época se cernía sobre Europa y que, por ejemplo, Bolaño en su novela ubica incluso en la mismísima Clínica Arago -al pie de la cabecera del enfermo y mientras Vallejo padecía, además, de un enigmático hipo-, lugar donde falleciera el poeta.  Temor y persecución a una obra que, en primer lugar, fue elaborada como si no tuviera nada que perder; es decir, no por ingenua o evasiva, sino por carente de cálculo artístico y costo vital.   De este modo la detestó la regalada izquierda (Pablo Neruda) como, obvio, también el fascismo.  Aquella zona obscura -la hiper conciencia del dolor, la traición, el arribismo y la hipocresía- constituye en Trilce sólo una parte, probablemente la mitad.  La otra mitad es el testimonio de una utopía: gozo y esperanza.  Haciendo la salvedad de que cuando aquellas mitades se ponen en plan de performance, como en el caso de este poemario, el sentido del dolor se invierte y, sin éste desaparecer ni soslayarse en absoluto, lo que prima es la celebración y la dicha.  Trilce es el poemario de un ser henchido e ininterrumpidamente inteligente; o más bien de un  “archipiélago” (Trilce XLVII) y, al mismo tiempo, de una colectividad popular -heterogénea y sabia- que a través del baile conjura las penas y se reafirma ella misma hacia el futuro. Tal como observa Freud, al cual Vallejo admiraba:
“También el alma colectiva es capaz de dar vida a creaciones espirituales de un orden genial como lo prueban, en primer lugar el idioma, y después los cantos populares, el folklore, etc.  Habría además de precisarse cuánto deben el pensador y el poeta a los estímulos de la masa, y si son realmente algo más que los perfeccionadores de una labor anímica en la que los demás han colaborado simultáneamente”
Esto último lo supo captar muy bien el autor de Trilce, particularmente en Lima.  Lugar donde se soltó la trenza con la quinceañera Otilia Villanueva Pajares; se modernizó desde el pueblo y la migración interna; se secularizó de todos los provincianismos; y se inmunizó a todo lo que en arte o literatura estuviese meramente de moda.
Trilce, lugar de encuentros más que de exclusiones: mar y lluvia, relato y poesía, marinera y resbalosa, melodrama y vanguardia, kitsch y mito.  Sobre todo si lo seguimos con el oído.   De este modo reivindicamos y apelamos por una nueva generación de críticos con oído; no re-freidores de alguna agenda teórica y metodológica exógena o endógena.  Críticos que, asimismo, sepan bailar.  Que leer Trilce exige despojarnos de nuestras apreciadas disciplinas.  Incluso de nuestro decoro.  Y que es necesario conocer un tanto más el Perú, la amada y odiada Lima de Vallejo, y el léxico local.  Que Trilce no está escrito en francés ni tampoco en runa simi.  Que el más extendido entre aquellos oximorones y también el más íntimo señalan al Sol como comienzo y fin de este  peregrinaje poético.  Que aquel: ‘Canta, lluvia, en la costa aún sin mar!’, refiere también al de confesar o revelar lo secreto.  Y que es este secreto, precisamente, el que mantiene vivo a este poemario.  La carpintería biográfica, política y sentimental que conocemos del poeta sólo en algo nos puede ayudar a vislumbrar aquello.  Es decir, que dicha carpintería no constituye, por sí misma, la cerradura por donde atraviesa y se entretiene manso el sol en cada una de nuestras lecturas.

Con el abrazo de hermano que tú conoces,

¿Firmo Pedro Granados, firmo César Vallejo, firma el mismísimo Juvenal Agüero?  ¿Desde Foz do Iguaçu, desde Lima, desde a praia do Pântano do Sul de Florianópolis?  ¿Con 57 años, con 20 (de la pura arrechura), con amnesia de la edad?  ¿Fozi Lady es Otilia Villanueva Pajares?  ¿Mi andina y dulce es Rita?  ¿Una colega de la Universidad es Georgette?


lunes, 30 de noviembre de 2015

Vallejo Siempre, Montevideo 2016‏


Congresistas Vallejo Siempre 2016

Alain Sicard (Francia)
Stephen M. Hart (Inglaterra)
Antonio Melis (Italia)
Guido Podestá (EEUU)
Alan E. Smith (EEUU)
Ricardo Silva-Santisteban (Perú)
Jesús Cabel (Perú)
Wellington Castillo (Perú)
Jorge Kishimoto (Perú)
Gladys Flores Heredia (Perú)
Francisco Távara (Perú)
Pedro Granados (Perú)
Rosario Bartolini (Perú)
Gustavo Lespada (Argentina)
Mara L. García (EEUU)
Joseph Mulligan (EEUU)
Eduardo Espina (EEUU)
Laurie Lomask (EEUU)
Iván Rodríguez Chávez (Perú)
Enrique Foffani (Argentina)
Danilo Sánchez Lihón (Perú)
Bernat Padró Nieto (España)
Santiago Aguilar Aguilar (Perú)
Annick Allaigre (Francia)
Miguel Pachas Almeydas (Perú)
Julio Islas (Perú)
Julio Yovera (Perú)
Hebert Benítez Pezzolano (Uruguay)
Roberto Echavarren (Uruguay)
Luis Bravo (Uruguay)
Ricardo Pallares (Uruguay)
Rafael Courtoisie (Uruguay)
Wilfredo Penco (Uruguay)
Jorge Arbeleche (Uruguay)
Sabela de Tezanos (Uruguay)
Gerardo Ciancio (Uruguay)
Amir Hamed (Uruguay)
Martín Palacio Gamboa (Uruguay)
Elbio Chítaro (Uruguay)
Virginia Lucas (Uruguay)
Mariella Nigro (Uruguay)
Juan Pablo de Marsilio (Uruguay)
Silvia Prida (Uruguay) 


Andrés Echevarría
Presidente del Comité Organizador
Vallejo Siempre 2016



miércoles, 25 de noviembre de 2015

Taller ‘Interoceánico’¨: Fragmento y memoria cultural (Continuación)


“La sustancialidad representa sobre todo un calor no psicológico, una densidad, y quizá también lo imprevisible de la vida, que supera con creces la capacidad de la conciencia”
Hans Ulrilch Gumbrecht, Lento presente
Cristóbal “Tobi” Kanashiro

-“Pacto poético e Internet: el caso de Cristóbal ´Tobi` Kanashiro”

-“Taller de creación literaria (y plástica): La experiencia de Cristóbal ‘Tobi’ Kanashiro (libro en pdf) [En: Escriba sin temor: Teoría, metodología y consecuencias de un Taller de Creación Literaria]

Alejandro Abdul

-“Cadáveres exquisitos/ Alejandro Abdul”

-“El poeta brasiguayo Alejandro Abdul: sin fronteras”

Sabina Cachi
-“Poemas de Sabina Cachi”
-“Otro poema de Sabina Cachi”
Algunas conclusiones
-Este tipo de dinámicas de escritura creativa permite romper el hielo y hacer que participe todo el grupo, incluido el facilitador.  El ambiente de trabajo, por lo tanto, se torna amigable o ecológico en el aula de clase.
-Nos volvemos, sucesivamente, lectores (escuchas), escritores y críticos.  La literatura no es algo previo a nuestros propios descubrimientos; o nuestro propio hechizo al que alimenta, paralelamente, una práctica liberadora de creación de sentido.  Es decir, se intenta poner juntos lo hermenéutico con lo no hermenéutico.  Y en consecuencia también, ningún aspecto de la literatura nos resultará ajeno; por el contrario, cercano, posible  y asimilable a nuestra cotidianidad.
-La escritura automática o el “cadáver exquisito”, por su apertura al inconsciente individual y colectivo, pasa a constituir el componente “subjetivo” o “indeterminado” de nuestro taller de escritura o performance creativo.  De este modo, otorgamos profundidad o “epifanía”, por ejemplo, a prácticas poéticas murales e incluso orales del tipo “Acción poética”; esta última, por lo general, demasiado previsible, unidimensional o que, en el peor de los casos, no trasciende el género de la  auto-ayuda: “Producir presencias [vida], intuiciones compartidas, esa es la obra del juicio en su estado puro, antes de su bifurcación en función estética o moral” (Villacañas 11)
-Los prototipos hallados, a través de los fragmentos, nos permiten percatarnos de un diseño social –imaginario, simbólico, cultural– ya establecido; pero, de modo simultáneo, también de uno donde, en tanto facilitadores, se puede  intervenir.  Obvio, y viceversa, uno que también nos puede complementar, modificar o posibilitar adquirir saberes y prácticas culturales distintos a los nuestros.  Por lo tanto, aquí no se persiguen esencias culturales ni prima la “angustia de la memoria”:
“Al identificar que la época de la aceleración y su cronotopo ha quedado atrás, Gumbrecht puede pensar que quizá esté llegando también el final del dominio universal de la desconstrucción [y con ello del “giro lingüístico”].  El duelo y la melancolía [“angustia de la memoria”], propios de la época del signo y la aceleración, quizá deba integrarse en otros contextos y preparar otros compromisos” (Villacañas 12 )
Los saberes locales son, por lo tanto, puntos de partida para la mezcla, lo arbitrario y acaso lo “universal”.  No por nada aquellos saberes se relacionan, finalmente, con actores amerindios contemporáneos (peruanos, bolivianos, brasileños) cuya característica principal siempre ha consistido en integrar al otro como parte de su pensamiento cultural.  Ejemplo sumo de esto último, entre otras, la famosa Nueva Corónica y buen gobierno de Guamán Poma de Ayala; lo cual anima a decir a una estudiosa como Rocío Quispe-Agnoli: “Estamos, por lo tanto, ante una posibilidad de fusión entre identidad/ alteridad difícil de imaginar y de aceptar para el pensamiento occidental, pero que parece proponer [aquel] texto andino” (265).
-Este tipo de talleres, aunque no es su objetivo principal, pueden constituir una puerta abierta al descubrimiento de vocaciones literarias o artísticas de corto y de largo alcance.  Ya que pone a la par el conocimiento sistemático –de la pertinencia de alguna técnica literaria, del estudio de otras literaturas o de la  investigación de campo– con el azar, con lo gratuito y, no es lo de menos, con la paulatina anagnórisis del lugar desde donde cada uno lee/ escribe (social, sexual, retórico, etc.).  Este tipo de talleres permite hacer coincidir cultura del “significado” y cultura de la “presencia”; ambas complementándose y potenciándose mutuamente.
-En resumen, nos hallaríamos ante prototipos glosolálicos en tanto y en cuanto, cada una de ellos, constituyen también poéticas interoceánicas.  Una suerte de fe amerindia en la escritura –a pesar de que refleje la ideología dominante y sea de por sí una forma de expresión dominante– en tanto conjuro (dolor) y, de modo simultáneo, reparación o remedio o legitimación: lo poscolonial actuando en el mismo contexto que lo colonial.  Dinámicas de escritura creativa que nos invitarían a pensar en algo así como una segunda etapa de los estudios culturales en nuestra región: Post-exóticos, post-angustia de la memoria, post-folklóricos.  Dinámicas que indagan poesía e identidad; y acaso desde ya abordan  la post-diferencia.  Por lo tanto, no enfatizan tanto oposición ni domesticación; sino, sobre todo,  intersección y androginia (Ejemplos: Portunhol selvagem, Trilce, neobarroso, etc.).  Glosolalias-fragmentos sonoros multiculturales, documentados o recogidos sobre todo en las urbes –grandes o pequeñas– de nuestro interminable, múltiple y a la vez tan semejante interoceánico corredor.

Obras citadas
Granados, Pedro
2008    Poemarios ganadores y antología de finalistas de la XIII Bienal de Poesía «Premio Copé Internacional 2007»: Por una lúcida amnesia. Letras.s5.com
[http://letras.s5.com/pg220908.html]
Gumbrecht, Hans Ulrilch
2010    Lento presente. Sintomatología del nuevo tiempo histórico. Madrid: Escolar y       Mayo.
Pires Ferreira, Jerusa
2007    “O universo conceitual de Paul Zumthor no Brasil”. Revista do ieb n 45 p. 141-152 set. [http://200.144.255.123/Imagens/Revista/REV045/Media/REV45-09-1.pdf ]
Quispe-Agnoli, Rocío
2006    La fe andina en la escritura: Resistencia e identidad en la obra de Guamán Poma de Ayala.  Lima: Fondo Editorial UNMSM.
Suárez Arauz, Nicomedes
2003    “El arte de la Amnesis. El arte del objeto perdido”. En: La Mariposa Mundial, No 10, 24-30.
Villacañas, José Luis
2010    “Prólogo”. Lento presente. Sintomatología del nuevo tiempo histórico. Madrid:     Escolar y Mayo. 7-17

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Taller ‘Interoceánico’¨: Fragmento y memoria cultural/ Pedro Granados, VASINFIN


            Sumilla
            Esta exposición se remite a informar y reflexionar, a la luz de Paul Zumthor, sobre una serie de experiencias de escritura creativa tanto en Lima-Perú, Foz do Iguaçu-Brasil y la ciudad de Cochabamba-Bolivia; por este motivo aquello de “Taller Interoceánico”.  Se trató, en lo fundamental, de dinámicas de grupo o performances de escritura muy breves y entre cinco o seis individuos; las cuales, una vez concluidas y luego de que sus hojas escritas retornaran al facilitador, derivaron en prácticas de creación de sentido donde intervinieron los “autores colectivos” específicos tanto como el resto del aula o grupo mayor, por lo general, de treinta a cincuenta alumnos universitarios o profesores de escuela pública.  Aunque nunca de modo principista o rígido, se ensayaba poner juntos tanto el “campo não-hermenêutico” como el “campo hermenéutico” (Gumbrect).
En todos los casos, al margen de semejarse en algo nuestra dinámica a la del “cadáver exquisito” surrealista, comprobamos que los “poemas” que más gustaron a los participantes calaban en cierta memoria común y en cierta sensibilidad común; aunque entendidas estas últimas no como nostalgia, sino más bien: “conectando memoria ao futuro” (Pires Ferreira).   Es decir, sorteando la “angustia de la memoria”, la poníamos también junto a la amnesia; no en plan de negar la memoria, sino más bien –tal como lo precisa el escritor boliviano Nicomedes Suárez– de expandir la conciencia: despolitizar lo que resulta aparentemente político y politizar aquello que supuestamente no lo es.  Entre esto último, las marcas de megalomanía o autoritarismo del yo poético en su comercio con el desocupado lector.
En consecuencia, la mayoría de los poemas productos del Taller conectaban, por lo general, con una factura fragmentaria o vanguardista (modernista para el caso brasileño).  Textos híbridos, glosolalias, bautades, etc. que, además, nos remitían –fue activa también la mediación del facilitador– a una voz poética local o prototipo o diseño cultural específico.   No existe un performance no regulado por algún tipo de institución social.  De este modo surgieron –tal cual auténticos reemsamblajes (Latour)– Cristóbal “Tobi” Kanashiro, en la Facultad de Arte PUC del Perú (2010); Alejandro Abdul, entre los estudiantes de Letras y Mediación Cultural de la UNILA (2013); y, muy recientemente, Sabina Cachi entre los profesores de educación primaria y secundaria de las escuelas de Cochabamba (2015).  Prototipos, habría que puntualizar, que se difundieron de modo productivo y a veces muy poderoso asimismo en la Internet.
Palabras clave: Poesía y diseño social, memoria y amnesia, fragmento y memoria, Paul Zumthor.


Ponencia a presentarse en el Coloquio
Evocando Paul Zumthor
23 a 25 de novembro de 2015 – das 14h às 17h30
Locais do Simpósio:
UNIP- Campus Indianópolis
Rua Dr. Bacelar nº 1212, 3º andar.
Inscrições: eventocientifico@unip.br
ESPM: Local: Auditório Renato Castelo Branco
Rua Álvaro Alvim, nº 123 – Vila Mariana
PUC-SP: Campus Perdizes
Rua Monte Alegre. 984 – Prédio Bandeira de Melo – Auditório 134 C
https://www.facebook.com/cos.pucsp/posts/1211333428882764?fref=nf