martes, 23 de febrero de 2021

Poesía dominicana del s.XXI: “leer poesía era (es) leer a Vallejo”

 


Fue a partir de una antología sobre poesía dominicana[1], estando de vacaciones en la media isla[2], la que motivó y activó escribiera un ensayo, “República Dominicana: La poesía que vendrá” (Granados 2001); el cual, pocos años después, se transformó en un libro, Breve teatro para leer: Poesía dominicana reciente (2014a), editado por el recientemente desaparecido  René Rodríguez Soriano.  Y hoy, luego de dos décadas, es otra antología sobre la materia la que desencadena me avoque al presente artículo.  En lo fundamental, se trata de reseñar Indómita & brava. Poesía dominicana 1960-2010, cuyo autor es el poeta e investigador, también dominicano, Manuel García Cartagena.

[1] “Juego de imágenes. La nueva poesía dominicana” (Santo Domingo: Isla Negra/ Hojarasca, 2001) en su 2ª edición, antología preparada por Frank Martínez (Santo Domingo, 1965) y Néstor E. Rodríguez (La Romana, 1971).

[2] “De tanto quejarnos del aislamiento de la literatura dominicana en el Universo no se sabe quién envió a Juvenal Agüero, el poeta peruano, a Santo Domingo, por allá por los años 90 del siglo pasado. Agüero se encandiló con la poesía y con la gente dominicana y se jodió para siempre, que está preso por la guardiemón” (Clodomiro Moquete).

 

REPÚBLICA DOMINICANA.pdf

 

jueves, 28 de enero de 2021

Humanidades de César Vallejo: Centenario de Trilce/ César Vallejo’s Humanities: Trilce Centennial


 Nuestra investigación sobre la presencia o rol de las Humanidades en la poesía se inició el 2007 con una ponencia titulada, “Las humanidades en los talleres de creación literaria” (Coloquio Interdisciplinario de Humanidades “El futuro de las humanidades, las humanidades del futuro”, 27 al 29 de agosto en la PUCP).  A partir de aquí no nos hemos detenido en nuestra pesquisa, la misma que ha indagado y ha desembocado en describir las distintas nociones de las Humanidades –en tanto libros, pueblos, narrativas y pos antropocentrismo– en la obra de César Vallejo; por ejemplo, en “Periodismo y humanidades en César Vallejo” o “Ciudad Trilce y ¿trilceanas ciudadanías?”.

A partir de estos antecedentes, y en vísperas de los 100 años de un poemario fundamental como Trilce (1922), proponemos hoy un curso (“Humanidades de César Vallejo: Centenario de Trilceque ofrecemos a la comunidad académica internacional.  Es decir, nos allanamos a implementar y dictar dicho curso, virtual o presencial (una vez veamos más claro cómo se desenvuelve la pandemia), en la institución que nos lo solicite. 

Our research on the presence or role of the Humanities in poetry began in 2007 with a presentation entitled, “The humanities in literary creation workshops” (Interdisciplinary Colloquium of Humanities “The future of the humanities, the humanities of the future”, August 27-29 at the PUCP). From here we have not stopped in our research, the same that has investigated and has ended up in describing the different notions of the Humanities – as books, peoples, narratives and post-anthropocentrism – in the work of César Vallejo; for example, in “Journalism and humanities in César Vallejo” or “Ciudad Trilce and ¿trilceanas Ciudadanías?”

Based on these antecedents, and on the eve of the 100th anniversary of a fundamental collection of poems like Trilce (1922), today we propose a course (“Humanities of César Vallejo: Centennial of Trilce”) that we offer to the international academic community. In other words, we agree to implement and dictate said course, virtual or face-to-face (once we see more clearly how the pandemic unfolds), at the institution that requests it.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/wp-content/uploads/sites/97/2021/01/Humanidades-de-C%C3%A9sar-Vallejo-convertido.pdf


lunes, 11 de enero de 2021

Jugando con Vallejo and Company. O disparando con amor/ Vladimir Herrera

 

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Sobre Vallejo  and Company diré que son chicos de nuestra época, con mucha información y poco gusto literario. Sobre todo no le juegan a nada. Sobre nada no le juegan a todo. Ni fu ni fa. Se nutren del prestigio ajeno. Ni son cosmopolitas ni dejan de serlo. Sufren la tragedia de pertenecer a esa clase media limeña colgada del fin del mundo y a punto  de desaparecer. Pertenecen pero no logran representar a esa clase. El problema es que ya están en la crisis de los cuarenta cincuenta es decir problemas sexuales, falta de dinero, fracasos amorosos, falta de identidad en una Lima donde hace mucho ha dejado de importar el quien es quien del cómo si cabe cuándo. Viven de oídas y hablan por boca de ganso. Cualquier cosa es poesía para ellos. Les hace falta un país ineficiente y una guerra civil. Adolecen de un pensamiento débil como decía Vattimo y son felices así. Baudrillard o Santiago Lopez Maguiña serían su estandarte pero no Stendhal ni Restif de La Bretonne. Dejémosles correr.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2021/01/11/jugando-con-vallejo-and-company-o-disparando-con-amor-vladimir-herrera/#more-9338


viernes, 1 de enero de 2021

"Ponte el sol"


 LOS DESGRACIADOS

Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.
Ya va a venir el día, ponte el saco.

Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona,
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.

Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndale, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.
Ya va a venir el día; pasan,
han abierto en el hotel un ojo,
azotándolo, dándole con un espejo tuyo...
¿Tiemblas? Es el estado remoto de la frente
y la nación reciente del estómago.
Roncan aún... ¡Qué universo se lleva este ronquido!
¡Cómo quedan tus poros, enjuiciándolo!
¡Con cuántos doses ¡ay! estás tan solo!
Ya va a venir el día, ponte el sueño.

Ya va a venir el día, repito
por el órgano oral de tu silencio
y urge tomar la izquierda con el hambre
y tomar la derecha con la sed; de todos modos,
abstente de ser pobre con los ricos,
atiza
tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima.
Ya va a venir el día, ponte el cuerpo.

Ya va a venir el día;
la mañana, la mar, el meteoro, van
en pos de tu cansancio, con banderas,
y, por tu orgullo clásico, las hienas
cuentan sus pasos al compás del asno,
la panadera piensa en ti,
el carnicero piensa en ti, palpando
el hacha en que están presos
el acero y el hierro y el metal; jamás olvides
que durante la misa no hay amigos.
Ya va a venir el día, ponte el sol.

Ya viene el día; dobla
el aliento, triplica
tu bondad rencorosa
y da codos al miedo, nexo y énfasis,
pues tú, como se observa en tu entrepierna y siendo
el malo ¡ay! inmortal,
has soñado esta noche que vivías
de nada y morías de todo..

lunes, 28 de diciembre de 2020

Ciudad Trilce y ¿trilceanas ciudadanías?

 


Resumen

Ciudad Trilce (2009), de Christian Vera Ossina (La Paz, Bolivia, 1976), constituye un cubo mágico, una propuesta intensamente antiliteraria y arduamente manual que da como resultado, al menos en apariencia, un cómic o un artefacto poshumano. Sin embargo, Ciudad Trilce también es una novela más alrededor de la vida u obra de César Vallejo. En este sentido, cabe preguntarse por su estirpe; cuál es la lectura de Trilce (1922) que subyace en su construcción; cuál la noción de las humanidades predominante allí; en qué consiste, cotejada con las otras, su aporte o novedad, y a qué tipo de lectores y futuros ciudadanos estaría apelando.


Palabras clave

poesía y poshumanismo; César Vallejo y sus novelas; Bolivia y César Vallejo


https://revistes.uab.cat/mitologias/article/view/v22-granados/684-pdf-es


viernes, 18 de diciembre de 2020

Apostillas al César Vallejo de Javier Suárez

 

Foto: César Vallejo y Alcides Spelucín

Amauta(s): Antenor Orrego como maestro de vanguardia/  Javier Suárez

CUADERNOS DE LITERATURA VOL. XXII N.º43 • ENERO-JUNIO 2018, 120-145.

“el vitalismo [de Antenor Orrego] se mezcla con un optimismo estético y ético que a través del arte busca la transformación personal (la vida de cada ser humano es una estética) y, al mismo tiempo, nacional (buscar personalmente una estética-ética nacional y latinoamericana) […] Esta relación entre vitalismo estético y pragmatismo pedagógico responde a un contexto histórico: ¿qué hacer después de la Guerra con Chile? ¿Cómo reconstruir el país luego de la debacle política y cultural cuya punta de lanza era el positivismo europeo, primero de un Comte e, inmediatamente después de la Guerra, del de un Spencer pesimista?” […] valdría la pena preguntarse por el desarrollo vanguardista chileno (vencedor en la Guerra del Pacífico) que desarrolló un programa estético más cosmopolita y menos nacionalis­ta alineado con las vanguardias europeas. El caso peruano, y su hibridez nacional, fue distinto (128)

“Además de concebir lo estético como suprema categoría antropológica, el amauta trujillano afirma que frente a la total adversidad existencial (piénse­se en Vallejo), es una necesidad estética la que milagrosamente permanece en el hombre y lo salva: la realización de lo bello.129-130 [Bueno, esto apenas constituye la lectura canónica de Los heraldos negros; y ni siquiera de este poemario en su conjunto.  Ver Granados 20072014 2019

“Y es curioso constatar, que mientras el revolucionario de la forma estética [Vallejo] deja intactas las formas de la realidad objetiva; el revolucionario de la representación funcional de las formas objetivas [Spelucín] deja intactas las formas tradicionales de la estética (Antenor Orrego, “Palabras Prologales” a La nave dorada de Alcides Spelucín, 1926, pp.24-25) (135)  [Vallejo jamás es un revolucionario individualista ni, menos, un esteticista sino, incluso ya desde LHN, se halla conectado a una cultura o simetría post-antropocéntrica localizada y viva.  Por lo tanto, en términos de Orrego, Vallejo también ejecutaría en sus versos aquello que aquél afirma hace Spelucín.  Aunque cabe investigar si  hacia 1926, progresivo alejamiento de Vallejo del APRA,  este hecho inclinaría la balanza crítica a “favor” de Spelucín que, en la Nave dorada, rinde sentido culto a Haya de la Torre.  En todo caso, en su prólogo a Trilce, Orrego destaca que  Vallejo arremete contra toda retórica; paradoja que hace preguntarse al mismo Javier Suárez si: “¿está Orrego utilizando dos sentidos opuestos del mismo término o acaso hay un cambio en la interpretación de la poé­tica vallejiana? Recuérdese que el prólogo a La Nave Dorada se publica en 1926: la radical experimentación de Trilce ya se había producido, Nota 16, p. 137]

“El poema de Vallejo, piénsese en la centralidad del poema al llevar el título del poemario, ofrece una experiencia existencial, individual(ista), de un sujeto atrapado en su dolor y su queja; ese estar atrapado sin salida lo acerca a una visión decadente del mal de siglo romántico o el spleen de un poeta como Baudelaire” (140) [Sic]

“La direccionalidad de Spelucín no es la del yo que experimenta el dolor y atisba la esperanza (fallida); es la del maestro-discípulo que no duda en seguir al ideal histórico representado por un Cristo que sonríe y que se ca­racteriza por su capacidad de reconciliar opuestos”  [¿González Vigil?] (141)

Amauta(s): Antenor Orrego como maestro de vanguardia/  Javier Suárez